El elevado coste inicial de adquisición, la insuficiente infraestructura de recarga y la necesidad de integrar los tiempos de carga en la planificación logística diaria son los principales obstáculos que dificultan la adopción de camiones eléctricos en el transporte por carretera. Estos desafíos fueron destacados durante la jornada ‘Sostenibilidad en el transporte por carretera’, organizada por el Puerto de Barcelona, el Clúster Catalonia Logistics y el Clúster de l’Energia Eficient de Catalunya.
En este evento, se subrayó que el transporte terrestre de mercancías es responsable de más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero en Europa. Participaron representantes de los sectores del transporte por carretera y la logística, así como fabricantes de vehículos industriales, proveedores de infraestructuras de recarga y entidades financieras especializadas en la financiación de vehículos.
Los representantes del Puerto de Barcelona destacaron las medidas que la infraestructura está implementando para abordar estos retos, incluyendo el despliegue de puntos de recarga y el suministro de hidrógeno. Estas iniciativas forman parte del Plan Estratégico 2021-2025 del puerto, que busca electrificar los muelles, fomentar el uso de combustibles más sostenibles y promover vehículos y equipos eléctricos dentro del recinto portuario.
Además, el Puerto de Barcelona está desarrollando una estrategia a largo plazo para mitigar su impacto ambiental y promover la descarbonización de la cadena logística. Esta estrategia incluye la reducción drástica de contaminantes como NOx, PM2.5, PM10 y SOx, y el fomento de la economía circular en el ámbito portuario.
A nivel europeo, se están implementando corredores verdes para camiones eléctricos en las autopistas, lo que facilita la electrificación del transporte pesado. Estos corredores requieren puntos de recarga ultrarrápidos con potencias de al menos 350-400 kW, situados en áreas donde los camiones puedan maniobrar y los conductores descansar.
Empresas como Iberdrola y Zunder han establecido hubs de recarga en puntos estratégicos de España, mientras que Milence ha inaugurado tres áreas de recarga en la ruta Barcelona-Lyon, con planes de expansión en toda Europa. Aunque la autonomía de los camiones eléctricos es limitada, su uso está aumentando gracias a la planificación de rutas y la instalación de infraestructuras de recarga adecuadas.
La Comisión Europea también ha propuesto la electrificación obligatoria de las flotas de camiones en la UE, con el objetivo de descarbonizar el transporte y modernizar el envejecido parque vehicular.